Nuestra primera entrega sobre las distintas llegadas del Tour de Francia al Alpe d´Huez está protagonizada, como no podía ser de otra manera, por Perico Delgado. Nos vamos al año 1988, el Tour de Perico, el de los sueños cumplicos en las calurosas noches de aquel estío en el que un servidor cumplía 10 años. Hay que recordar que el año anterior, en la misma etapa, Delgado se había vestido de amarillo (aguantando el liderato durante cuatro días, hasta ser derrotado en la crono por Roche), pero esta vez iba a ser la definitiva. Este año el Tour empezaba las dificultades montañosas en los Alpes, con el canadiense Steve Bauer de líder, la primera iba a ser la llegada Morzine, donde gana Fabio Parra y Perico afila el cuchillo, metiéndole dos minutos y medio a JF.Bernard (la primera gran esperanza francesa, una más, después de Hinault) y Sean Kelly. El día grande, la llegada al Alpe d´Huez del 88, con Madeleine y el Glandon antes. Las cosas las fueron calentando los del equipo Reynolds, Miguel Indurain, Omar Hernández y el gran Ángel Arroyo, en la subida al Glandon estos dos últimos imponen un ritmo salvaje que deja al grupo de los favoritos muy reducido: aparte de ellos dos y Delgado, Rooks y Thenuisse (los holandeses dorados), los colombianos Parra y Lucho Herrera, el americano Hampsten (que había ganado el Giro de Italia aquel año), el mexicano Alcalá y Álvaro Pino, el bravo gallego. A dos kilómetros de la cima Perico ve que Lucho Herrera va flojo y demarra sin contemplaciones, se va solo. Poco después lo atrapa Rooks y juntos comienzan el descenso que los lleva a las faldas de Alpe d´Huez con un minuto de ventaja. Pocas tonterías, se estaba jugando el Tour de Francia. Delgado tira, es el que hace el trabajo, Rooks a la espera, por detrás iba Álvaro Pino y un poco más atrás, Herrera que no puede y se van Parra y Thenuisse. Ambos alcanzan a Rooks y Delgado a 4 kilómetros de la cima. Perico aguanta, sabe que está ganando el Tour de Francia y que ninguno de sus rivales podría con él. Stephen Rooks (que aparte de alguna medalla en Campeonatos del Mundo de ciclismo nunca alcanzaría aquel nivel) demarra y va en post de la victoria. Perico no se inmuta, es el que manda en la carrera y llegará cuando y como quiera. Victoria de Rooks, segundo Thenuisse y en el mismo tiempo Perico, unos pocos segundos más tarde Fabio Parra y quinto Lucho Herrera. El hasta entonces líder Bauer pierde 2 minutos y 34 segundos, quedando a 25 de Perico en la clasificación general. Perico mandaba... después llegarían los Pirineos y la victoria de Cubino en Luz Ardiden de la que hablamos hace unas entradas, pero está claro, que aquel Alpe d´Huez mágico quedará siempre en nuestra memoria.
lunes, 18 de julio de 2011
miércoles, 13 de julio de 2011
Cuarta entrega de Luz Ardiden: Tour de Francia de 1990
La llegada a Luz Ardiden del año 1990 marcó el final del mando de Delgado en Banesto y demostró que Indurain andaba mucho más fino en aquel Tour de Francia. Los primeros días de carrera habían provoda una situación extraña en el pelotón, puesto que una fuga en la segunda etapa en la que estaban Pensec, Chiapucci, Bauer y Massen (que se llevó aquella etapa) llegó con más de diez minutos por delante de todos los favoritos. Greg Lemond, el gran calculador, no se inmutó, sabía que era cuestión de desgaste. El amarillo pasó de Bauer a Pensec para terminar sobre el diablo Chiapucci que se descubrió como un gran ciclista aquellos días. El italiano no había alcanzado todavía la excelencia como escalador (la que demostraría los dos años siguientes en las cumbres galas) lo que no le permitía ser un serio candidato al primer puesto. Delgado no andaba demasiado fino, había perdido mucha pegada en la montaña, si bien en la crono andaba bastante mejor que en sus primeros años, tanto que en la primera crono larga que se llevó el mexicano Raúl Alcalá y en la que Indurain mostró las garras quedando segundo, fue capaz de aventajar a Lemond en 6 segundos. Parecía que en la montaña podría recuperar tiempo y buscar su segundo tour de Francia, pero no fue así en absoluto: en la primera etapa alpina que gana Claveyrolat, Delgado ataca y consigue sacarle menos de 20 segundos a Lemond, la segunda etapa con final en Alpe d´Huez iba a ser clave, en la pomada estaban Bugno, Alcalá y el americano y Perico lo iba a intentar. Pero no fue posible, Delgado se ahoga en los dos últimos kilómetros de la subida a Alpe d´Huez. Delgado había saltado después del estupendo trabajo del equipo, incluído Indurain, pero se llevó detrás a dos consabidos chuparuedas: Bugno y Lemond, que no le dieron un solo relevo y cuando estuvo bien cocinado, devoraron al segoviano que veía cómo el Tour de Francia se le escapaba de entre las manos. Lo poco que había conseguido en la crono y en la primera etapa de montaña se evaporaba. Delgado demuestra algo de recuperación en la segunda crono larga del Tour de aquel año, en la que solo Breukink es capaz de derrotarle (la mejoría del español como contrarrelojista era notable), tercero Indurain y cuarto Lejarreta. Parecía que volvía a haber opciones de soñar. Aquel día el italiano Chiapucci era el nuevo líder de la carrera. Perico estaba distanciado de Lemond en menos de un minuto y medio. Y quedaban los Pirineos, el terreno favorito de Delgado. En la primera etapa pirenaica brilló Chozas pero ganó Mottet y Delgado no se movió y el día de Luz Ardiden....
Delgado (quizá como Contador mañana en el Tour, con Andy el chuparruedas a su vera) tenía que atacar en el Tourmalet, porque la subía a Luz Ardiden no era lo suficientemente dura para quitarse a Lemond de encima. Pero no lo hizo, no iba con fuerzas y eso al yanqui no se le pasó. Miguel Ángel Martínez iba escapado y en el momento de los últimos 10km de ascensión llegó a ponerse, en plan bravo, Chiapucci a tirar del grupo de los elegidos (que había atacado ya en el Aspin, a lo bravo). Ataca Fabio Parra y se lleva Lemond. Era un espejismo, en un momento dado, a 7km de meta, Lemond, elegantemente vestido con el maillot de Campeón del Mundo, acelera el ritmo y solo pueden seguirle Lejarreta e Indurain, se quedan Philipot y Roberto Conti. Perico iba hundido y Miguel Indurain decidió seguir hacia delante junto a Lemond. Lemond iba muy fuerte, tirando hacia arriba como una bestia, Miguel Ángel Martínez es superado por el ritmo de Lemond. A un kilómetro, Indurain que no ha hecho un relevo, supera al americano, que se ve ganador de su tercer Tour de Francia, ataca y se lleva la etapa, la última etapa en línea que ganó Indurain en el Tour. Era un aviso, se acabó la generación postHinault (que duró solo cuatro años, de Roche a Lemond) y comienza la época de Miguel el tranquilo.
martes, 12 de julio de 2011
Tercera entrega Luz Ardiden: Tour de Francia de 1985
En la etapa la clasificación fue la siguiente: 1. Delgado 2. Herrera 3. Parra 4. Kelly 5. Lemond y 6º el gran Rodríguez Magro.
sábado, 9 de julio de 2011
Segunda entrega Luz Ardiden: Tour de Francia de 1988 1988
Decimoquinta etapa de la ronda francesa, Perico se había vestido de amarillo en Alpe d´Huez y no parecía que hubiera ningún irlandés contrarrelojista dispuesto a superarle como el año anterior. Era momento de controlar la carrera: en las imágenes del vídeo que acompaña esta entrada se pueden ver a los gemelos holandeses, Steven Rooks vestido con el maillot de puntos rojos de la montaña y Thenuisse con sus melenas rubias, Raúl Alcalá con el maillot blanco de mejor joven, Fabio Parra y Lucho Herrera, la conexión colombiana o Andrew Hampsten. Cubino iba por delante y en un momento, subiendo el Tourmalet, Perico se pone a la cabeza del grupo de elegidos y suelta un latigazo marca de la casa dejando clavados a todos, el Tour estaba encaminado, pero no venía mal algo de ventaja extra. Delgado desciende en solitario camino de Luz Ardiden pero es cazado antes de la ascensión. Allí mientras Cubino vuela hacia la victoria a menos de 5 km comienzan algunos tímidos ataques: Thenuisse, Parra...pero es Perico el que a menos de 2 km de la cima demarraba de nuevo yéndose y dejando de rueda a todos sus rivales. Delgado iba a por la victoria en el Tour de 1988 y no lo iba a poder parar nadie. Entraba tercero en meta, detrás de Cubino y Duclos-Lasalle y dejaba muy claro quién mandaba en aquella edición.
Aquella jornada destacó la ayuda que un jovencísimo Miguel Indurain en el control que el equipo Reynolds trató de imponer durante la subida al Tourmalet.
Primera entrega Luz Ardiden: Vuelta ciclista a España de 1992
Luz Ardiden es final habitual en las últimas décadas del Tour de Francia, pero comenzamos con una llegada que yo tengo muy fresca (no porque la pudiera ver, puesto que recuerdo como si fuera ayer que tenía clase de gimnasia aquella tarde y solo pude ver el resumen en la 2, pero luego me compré un anuario de Ciclismo a Fondo de aquel año y prácticamente me lo aprendí de memoria). La vuelta a España de Jesús Montoya, la primera que gana Tony RomingerPerico DelgadoIndurain con una victoria posterior en los Lagos de Covadonga. (que da el salto de ganador de vueltas de una semana a grandes) y en la que vuelve a brillar tras la explosión de Esta etapa, la novena de aquella edición, tenía auténtico sello Tour (hay que recordar que la edición de ese año del Tour de Francia, el segundo de Indurain, no acudió por primera vez en mucho tiempo a los Pirineos, dando como resultado uno de los Tours más aburridos de la historia, con solo dos finales en alto: Sestriere donde ganó Chiapucchi y Alpe d´Huez donde Bugno se llevó la victoria, Miguel Indurain arrasó en la primera crono con Armand de las Cuevas a tres minutos), subiéndose el Portillon, Peyresourde, Aspin, Tourmalet y la meta en Luz Ardiden. Montoya iba de amarillo y Lale Cubino escapado por delante, en el Tourmalet un grupo formado por Delgado, los Clas Rominger y Federico Echave, el Gatorade Marco Giovanneti más los Amaya Montoya y el colombiano Fabio Parra.
Montoya tenía orden de su director de pegarse a Perico como una lapa y así lo hizo, en un momento dado Perico, que era el único Banesto en el grupo, tiraba en solitario y de pronto, se detiene, poniendo pie a tierra y espetándole al Amaya, que había reducido su velocidad tanto que también estaba a punto de pararse: "¿Si yo me paro, tú también te paras?. El absurdo marcaje de Montoya permitió que Rominger hiciera su carrera por delante y comenzar a asegurar su primera victoria en la Vuelta a España. Después de haber perseguido y gastado todas sus fuerzas en el Tourmalet, Perico incluso pierde tiempo en meta. Por delante, Cubino gana en la que era una de sus cimas fetiches, puesto que había llegado primero en la edición del 88 del Tour e incluso en una victoria en el Tour del Porvenir.
La clasificación de aquella etapa fue: 1. Cubino 2. Rominger 3. Montoya 4. Echave 5. Parra 6. Giovannetti 7. Delgado, curiosamente (aunque en otro orden), los siete primeros de la general final, con lo que se demuestra la importancia que tuvo aquella etapa en la vuelta a españa de aquel año.