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miércoles, 20 de julio de 2011

El mito de los Alpes: Alpe d´Huez 1986 Lemond vs Hinault


Mucho mejor que Lemond & Hinault, como podrán comprobar.

La llegada al Alpe d´Huez del año 1986 es significativa por varias razones: supuso el final del último intento de Hinault por conseguir su sexto Tour de Francia y el comienzo de una generación que había empezado a devorar a sus rivales años antes y que tuvo como punta de lanza las salvajes victorias de Fignon en el 83 y 84, más la de Delgado en el 88 y la elegancia del primer amigo americano, Greg Lemond, que ganaría en el 86, 89 y 90. Pero vamos a remontarnos a un año antes, a 1985, Hinault le había prometido a su gregario Greg Lemond que si le ayudaba a ganar su quinto Tour de Francia al año siguiente trabajaría para él. Lemond cumplió su parte del trato, no así El Caimán, que al comienzo del Tour de 1986 tenía claro que lo suyo era superar a Merckx y Anquetil y ser el primer ciclista que conseguía seis rondas galas. Así en la octava etapa Hinault aprieta fuerte y se lleva la primera crono larga del Tour, con 44 segundos de ventaja sobre Lemond y distanciando a Fignon en casi cuatro minutos. El 15 de Julio vuelve a aparecer Perico Delgado en las montañas del Tour de Francia, se lleva la etapa, escapado junto a Hinault desde el kilómetro 145 y venciendo en Pau. Lemond está muy cabreado, pierde 4 minutos en meta, Hinault no cumple su promesa y su hambre de victoria lo ha colocado líder de la carrera. Pero al día siguiente, segundo de Pirineos, llega Superbagneres, con el Tourmalet y otros hermanos menores por el medio y se produce el gran error de Hinault: atacó como un auténtico animal, en el Tourmalet, pilló a Arnauld que iba escapado en el descenso y, con el viento de cara, se fue en solitario (con dos narices, por otro lado). Pasa el Aspin y el Peyresoure en cabeza, pero, tras llevar hasta dos minutos de ventaja, es alcanzado en el descenso de este último por el grupo en el que iba Lemond. Todos juntos comienzan a ascender el último puerto y allí Bernard Hinault, absolutamente desfondado tras la paliza, cede y pierde frente a Lemond, que gana la etapa, más de cuatro minutos. Hinault y Lemond, Lemond e Hinault están separados solo 40 segundos. Y llegan los Alpes, la primera etapa, con ascensión al Izoard, es una gran victoria para Eduardo Chozas, Lemond remata a un Hinault que pierde definitivamente la posibilidad de ascender un peldaño más en la leyenda. Lemond es el nuevo capo del Tour de Francia e Hinault tiene que ceder. Así pues el 21 de Julio de 1986 la última etapa alpina lleva a los corredores hasta Alpe d´Huez, con Lemond como líder claro e Hinault teniendo que asumir, por primera vez en su vida, la labor de gregario. Es importante también recordar que aquel día Perico Delgado abandonaba la vuelta francesa, destrozado por la muerte de su madre, las imágenes del campéon español subiendo al coche del equipo PDM, llorando, son de esas que te marcan para toda la vida. Bajando el Galibier Hinault se va y atrapa a Lucho Herrera que iba escapado por delante, formándose un grupo en el que están también Lemond, Zimmerman (qué gran campeón, el suizo) y Cabestany. En la ascensión al mítico Alpe d´Huez se van quedando todos y solo quedan en cabeza alumno y profesor, profesor y alumno, Lemond e Hinault, que suben juntos, tira Hinault...más de cinco minutos con respecto al tercero en la carrera, una curva, otra curva y al final llegan juntos, cogidos de la mano, una imagen para el recuerdo.


Aunque todos sabemos que si Hinault hubiera podido hubiera machado al criajo yanqui hasta dejarlo a diez minutos.


Quédense con lo hermoso o con el mito.

miércoles, 13 de julio de 2011

Cuarta entrega de Luz Ardiden: Tour de Francia de 1990















La llegada a Luz Ardiden del año 1990 marcó el final del mando de Delgado en Banesto y demostró que Indurain andaba mucho más fino en aquel Tour de Francia. Los primeros días de carrera habían provoda una situación extraña en el pelotón, puesto que una fuga en la segunda etapa en la que estaban Pensec, Chiapucci, Bauer y Massen (que se llevó aquella etapa) llegó con más de diez minutos por delante de todos los favoritos. Greg Lemond, el gran calculador, no se inmutó, sabía que era cuestión de desgaste. El amarillo pasó de Bauer a Pensec para terminar sobre el diablo Chiapucci que se descubrió como un gran ciclista aquellos días. El italiano no había alcanzado todavía la excelencia como escalador (la que demostraría los dos años siguientes en las cumbres galas) lo que no le permitía ser un serio candidato al primer puesto. Delgado no andaba demasiado fino, había perdido mucha pegada en la montaña, si bien en la crono andaba bastante mejor que en sus primeros años, tanto que en la primera crono larga que se llevó el mexicano Raúl Alcalá y en la que Indurain mostró las garras quedando segundo, fue capaz de aventajar a Lemond en 6 segundos. Parecía que en la montaña podría recuperar tiempo y buscar su segundo tour de Francia, pero no fue así en absoluto: en la primera etapa alpina que gana Claveyrolat, Delgado ataca y consigue sacarle menos de 20 segundos a Lemond, la segunda etapa con final en Alpe d´Huez iba a ser clave, en la pomada estaban Bugno, Alcalá y el americano y Perico lo iba a intentar. Pero no fue posible, Delgado se ahoga en los dos últimos kilómetros de la subida a Alpe d´Huez. Delgado había saltado después del estupendo trabajo del equipo, incluído Indurain, pero se llevó detrás a dos consabidos chuparuedas: Bugno y Lemond, que no le dieron un solo relevo y cuando estuvo bien cocinado, devoraron al segoviano que veía cómo el Tour de Francia se le escapaba de entre las manos. Lo poco que había conseguido en la crono y en la primera etapa de montaña se evaporaba. Delgado demuestra algo de recuperación en la segunda crono larga del Tour de aquel año, en la que solo Breukink es capaz de derrotarle (la mejoría del español como contrarrelojista era notable), tercero Indurain y cuarto Lejarreta. Parecía que volvía a haber opciones de soñar. Aquel día el italiano Chiapucci era el nuevo líder de la carrera. Perico estaba distanciado de Lemond en menos de un minuto y medio. Y quedaban los Pirineos, el terreno favorito de Delgado. En la primera etapa pirenaica brilló Chozas pero ganó Mottet y Delgado no se movió y el día de Luz Ardiden....


Delgado (quizá como Contador mañana en el Tour, con Andy el chuparruedas a su vera) tenía que atacar en el Tourmalet, porque la subía a Luz Ardiden no era lo suficientemente dura para quitarse a Lemond de encima. Pero no lo hizo, no iba con fuerzas y eso al yanqui no se le pasó. Miguel Ángel Martínez iba escapado y en el momento de los últimos 10km de ascensión llegó a ponerse, en plan bravo, Chiapucci a tirar del grupo de los elegidos (que había atacado ya en el Aspin, a lo bravo). Ataca Fabio Parra y se lleva Lemond. Era un espejismo, en un momento dado, a 7km de meta, Lemond, elegantemente vestido con el maillot de Campeón del Mundo, acelera el ritmo y solo pueden seguirle Lejarreta e Indurain, se quedan Philipot y Roberto Conti. Perico iba hundido y Miguel Indurain decidió seguir hacia delante junto a Lemond. Lemond iba muy fuerte, tirando hacia arriba como una bestia, Miguel Ángel Martínez es superado por el ritmo de Lemond. A un kilómetro, Indurain que no ha hecho un relevo, supera al americano, que se ve ganador de su tercer Tour de Francia, ataca y se lleva la etapa, la última etapa en línea que ganó Indurain en el Tour. Era un aviso, se acabó la generación postHinault (que duró solo cuatro años, de Roche a Lemond) y comienza la época de Miguel el tranquilo.


Greg Lemond, cicatero pero regular, se llevaba su tercer Tour y dos nombres comenzaban a sonar: Chiapucci e Indurain. Al año siguiente la liarían en Val Louron

martes, 12 de julio de 2011

Tercera entrega Luz Ardiden: Tour de Francia de 1985


La tercera entrega de las llegadas a Luz Ardiden, nos vamos al año 1985, una de las primeras victorias de Perico Delgado en el Tour de Francia. En una etapa clásica con paso por el Tourmalet, un Delgado que empezaba a despuntar en la ronda francesa, acompañado por aliados del equipo Ordea reventó la carrera: primero se subió el Aspin, en el que Cabestany se marchó escapado con la idea de servir de enlace a Delgado que al llegar a Tourmalet demarró yéndose hacia arriba. Detrás suyo un trío en el que estaban Roche, Chozas y Lemond. Recordemos que Hinault iba a por el quinto tour de Francia. El tejón era un despiadado ganador (al año siguiente trató de hacerle la trescatorce a Lemond pero acabó reventado y cediendo frente a su gregario de lujo) y se quedó un poco rezagado junto a los colombianos Lucho Herrera y Fabio Parra. En el descenso del Tourmalet los dos Orbea se unieron y Peio Ruiz Cabestany (ese gran segundón, como Julián Gorospe) tiró como un desbocado para dejar a Perico a los pies de la última subida a Luz Ardiden. Al grupo de Chozas y Roche se había unido Fabio Parra y era el irlandés el que tiraba como un descosido en busca del segoviano. Cabestany abandona y Perico empieza a subir con elegancia, pero detrás Lucho Herrera deja a Hinault y empieza una subida tan salvaje que le permite dejar atrás a todos e ir en busca de Delgado. A Perico, como no podía ser de otra manera, le llega por detrás el señor del mazo y cuando se quiere dar cuenta va clavado y notando la respiración de Herrera en el cogote. Uno de esos momentos mágicos que hicieron a Perico grande, aguanta y consigue vencer, apareciendo en mitad de la niebla, en Luz Ardiden con 25 segundos de ventaja sobre Lucho Herrera (que al año siguiente se llevaría la Vuelta a España). Perico se pone sexto (había perdido unas minutadas de escándalo en las cronos previas) y así termina en aquel último Tour de Francia en el equipo Orbea. Al año siguiente le esperaba el PDM.

En la etapa la clasificación fue la siguiente: 1. Delgado 2. Herrera 3. Parra 4. Kelly 5. Lemond y 6º el gran Rodríguez Magro.

lunes, 4 de julio de 2011

el mágico 1989: Campeonato del Mundo

Aquel año mágico para el ciclismo, el de 1989: los tres primeros del Tour de Francia fueron Greg Lemond (que ganó el Campeonato del Mundo por segunda vez), Laurent Fignon (que se había llevado el Giro de Italia) y Perico Delgado (que había hecho lo propio en la Vuelta a España). Ver el final del Campeonato del Mundo de aquel año, con Fignon bajo la lluvia buscando machacar a Greg Lemond (como siempre prácticamente corriendo sin equipo) y el yanqui que lo atrapa y el sprint final donde el francés mereció más suerte...eso es épico, señoras y señores. Konyshev, que luego evolucionaría como el belga Musseuw de sprinter a buen rodador, se cuela entre medio mientras el comentarista dice: "Soviet, soviet". Hace demasiado tiempo que ningún ganador de Tour se lleva el Campeonato del Mundo...ese Indurain blandito y el Lance pasota...