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martes, 26 de julio de 2011

Las últimas etapas del Tour de Francia 2011


¿Qué paso el viernes en Alpe d´huez? Que lo seguí con casi tanta intensidad como si hubiera estado frente al televisor. En el aeropuerto de Zaragoza, esperando un vuelo que se retrasaba y armado del móvil, intercambiando sms con dos auténticos fanáticos de la vieja escuela: Sergio Serrano, que sobrevivía en Menorca sin TDT pero con pasión radiofónica y el maestro Víctor Guiu, uno de esos tipos que saben y disfrutan de las dos ruedas. Y claro, mi padre, la persona con la que he llorado por la derrota de Perico en el 87, con la que escuché en la radio nocturna el falso positivo de Delgado en el 88, apreté los dientes junto a él cuando se quedaba en las cumbres del 90. También con él, con mi padre, me aburrí con Indurain (mentira, en Val Louron en el 91 y Hautacam en el 94 nos lo pasamos de coña, el problema es que Miguelón no peleaba las etapas en línea y eso nos cabreaba) y he vuelto a la magia de Salou, las medio siestas y el Tour de Francia. Lale Cubino que estás en los cielos. Mi padre estaba tan emocionado por la intentona de Contador que hasta me llamó por teléfono en cuanto bajé del avión para contarme la etapa con todo lujo de detalles. El sábado, lo admito, me compré el Marca. Gracias a los tres.

Ellos me contaban que Alberto Contador atacó en el Telegraphe a 90 kilómetros de rueda, que Andy Shleck perdió el Tour del 2011 por no darle ningún relevo y seguir agazapado, que los pillaron, primero el grandísimo Samuel Sánchez y después todos los favoritos y que al llegar a la montaña mágica, Alberto lo volvía a intentar, buscando la gloria de los campeones cuando no pueden llevarse la victoria: las etapas míticas. Una pena que Samuel Sánchez tuviera que saltar a por él en busca del maillot de los puntos rojos y al final el cansancio hiciera mella en el mito de Pinto y se viera sobrepasado por la revelación francesa Rolland. Hubiera sido un mal menor para una trayectoria irregular en este Tour, donde Alberto ha destacado en Alpe d´Huez, en la crono, en el Muro de Bretaña y en las etapas que llegaban y salían de Gap. Como hacían los campeones de verdad, sufriendo, a lo Hinault cuando no iba bien y saltaba en los descensos, en el llano, buscando la ventaja. Para mí fue suficiente.










Y al día siguiente, tumbado bajo el frescor del aire acondicionado de Benidorm, la última crono. Y Contador fue a por la victoria otra vez, está claro, pero le faltaba ese punto de pedal que se le ha visto otras veces, a pesar de quedar tercero, nunca pudo con Tony Martin y Cadel Evans. Pero demostró que en condiciones normales (sin tanto agotamiento por el Giro, sin las caídas), las cosas hubieran seguido siendo complicadas pero hubiera podido llevarse la carrera sin problemas. Y el Tour que se decidía, Andy Shleck, el nuevo Poulidor, traía una ventaja que no iba a ser suficiente. Todos sonreíamos un poco maliciosamente, yo aportaba (de nuevo en ese intercambio de sms que ha alimentado las horas importantes de la ronda francesa) la realidad: al tercer segundo puesto te regalan una pelota de playa. Y es que no acaba de caer bien Andy, que volvió a ser una lapa con Contador el día anterior y fue incapaz de aportar algo en el intento de fuga del español, que sí que es cierto que se lanzó a pecho descubierto en la etapa del Galibier, pero el resto de la ronda se le ha visto poco. Cadel Evans, que se llevó por medio tubular la etapa del Muro de Bretaña ganó en la subida al Galibier el Tour de Francia, tirando como un poseso en busca del luxemburgués y recuperando algo de la ventaja que llevaba el menor de los Shleck y que le permitió rematarlo en la crono.

Y al día siguiente en París, pues más de lo mismo y habitual, fotos y sprint. Aunque no conviene olvidar que en otros tiempos las cosas fueron muy distintas.

Un Tour agridulce, con dos victorias de etapa españolas, Samuel y Luisle, la clasificación de la montaña para Sánchez, la victoria del Movistar Rui Costa y el quinto puesto de Contador y el sexto de rojas. La confirmación de que Gilbert es un animal ciclista y muy elegante corredor, que a Rojas le robaron el maillot de la regularidad (porque readmitir a Cavendish llegando fuera de control es una trampa pura y dura de la organización) y que los Shleck, si no se lo toman en serio, van a acumular más segundos puestos que Popou (llevan cuatro en grandes vueltas). También destacar el pundonor de Thomas Voeckler, que además de aguantar de maravilla el amarillo muchas más jornadas de las esperadas, lo hizo en Europcar, después de haber recibido ofertas de equipos más poderosos, con la única intención de que sus compañeros no se quedaran sin trabajo. Chapeau para él. Y enhorabuena también a los dos noruegos del pelotón que se llevaron cuatro etapas así a lo tonto.


Aquí Víctor Guiu lo explica mucho mejor que yo.

Y ahora a descansar hasta la Vuelta.

jueves, 21 de julio de 2011

Etapa 18: Andy y punto


Volviendo a ver el ataque en el Izoard de Andy Shleck, nunca sabremos si Evans o Contador hubieran ido a por él las cosas hubieran cambiado. Pero no han saltado a por él y hemos visto un ataque épico, 60 kilómetros, sin descanso, en el que por primera vez hemos visto al menor de los hermanos luxemburgueses brillar y ganar como un campeón. En el llano, cuando pensaba que iban a recuperar no ha habido manera, incluso se ha aumentado la ventaja a más de cuatro minutos en algún momento, dejando claro que iba fuerte. En un momento de la última ascensión incluso Alberto se ha puesto a tirar, pero cuando se ha abierto y hemos visto que se echaba para atrás me ha hecho temer lo peor. Evans, el canguro, ha sacado la cara por una vez y ha reducido a menos de tres minutos la ventaja y sigue aspirando a la victoria final. En un momento dado y cuando, por enésima vez Perico volvía a decir que era el momento de Contador para rematar, el de Pinto se ha quedado. El globo se ha desinflado. Al final victoria de Andy, su hermano detrás y Voeckler aguantando por unos segundos el amarillo. Ahora la cosa está entre Evans y Andy Shleck. Mañana Alpe d´Huez y mi única apuesta del Tour: Contador, si recupera, tendría que ir a por la etapa, aunque sea para brillar. El año que viene, sin caídas y sin Giro, volveremos a ver batalla.

martes, 19 de julio de 2011

Etapa 16: Con dos cojones y un tambor


Ayer le comentaba a Víctor Guiu El Mestizo: "Me dirás que soy un tontón, pero pienso que Contador atacará, como decía Hinault: si no voy subiendo, ataco bajando". Y en un puerto de segunda categoría, lo ha intentado una vez y todos nos hemos sorprendido, pero es que luego lo ha vuelto a intentar y allí se ha visto que Andy Shleck no iba. Han coronado con mucha fuerza Cadel Evans (cuidado con él, que el australiano aguanta), Contador y el gran Samuel Sánchez. Descenso a tumba abierta, bajo la lluvia y los hermanos iban atragantados. Todos con los genitales pegados al cuello. La bajada era complicada y al final se ha cortado, Evans un poco por delante y Alberto y Samuel unos segundos por detrás. Menos de medio minuto frente al líder y Frank Shleck y un minuto largo para Andy. No sé qué pasará mañana, pero hoy me he llevado una alegría de narices y pase lo que pase mañana: "Alberto Contador, con dos cojones y un tambor"

lunes, 18 de julio de 2011

Las etapas perdidas: 13, 14 y 15



















He estado en Salou viendo a mis padres y disfrutando el Tour como hace veinte años, al mediodía y con sal en los labios. Mi gran ilusión hubiera sido ver a Alberto reventar la carrera, pero está claro que este año no podrá ser y, si gana, lo hará por capacidad de control y ese brillo de campeón que tiene el muchacho. No había red así que no pude actualizar mis impresiones de las etapas del viernes, sábado y domingo: el viernes nada excesivamente reseñable, solo la sensación de poder que el campeón del mundo, el noruego Thor Hushovd dio al sobrepasar al pobre David Moncutie, Gilbert que corre como si el Tour fuera una sucesión de Paris-Roubaix, Flecha Valona y demás clásicas, se pegó un ataque de estos ricos, ricos, llevándose unos cuantos segundos. Con el Aubisque tan lejos de meta (¿qué manía tiene la organización del Tour de montar alguna etapa de estas tan pardas, con un montañón a mil kilómetros del final, es mejor poner un pequeño muro de tercera, que siempre se moverán más los gallos) la etapa fue nula entre los favoritos ¿Qué puedo decir de la etapa del sábado? pues que casi fue nula también entre los favoritos. La esperaba con ganas, con muchas ganas, era la etapa...aunque viendo cómo había marchado Contador en Luz Ardiden, las cosas no se veían nada claras. Y para cómo podía haber ido...Alberto iba atrás siempre en el grupo de favoritos, no se le veía nada fino, pero también es cierto que saltaba con más gracia y potencia a los ataques (por llamarlos de alguna manera) de los hermanísimos. Saltó el belga Vanendert y entre todos los asustadizos favoritos el único que trató de arañar algún segundo fue Samuel Sánchez (que se le ve fuerte, ¿igual entra en podium, o qué?). Alberto aguantó, que viendo cómo tenía la pierna de hinchada, parece más que suficiente. El demarraje para la galería de Andy Shleck en los últimos metros, para llevarse dos segundos...patético. El domingo llegada a Montpellier y otro triunfo para Cavendish. Poco más que contar, aparte del esfuerzo maravilloso que están haciendo el nuevo duo dinámico: Ventoso y Rojas para que este último se lleve algunos puntos a la buchacha y pueda seguir aspirando al verde de la regularidad. Que no se nos olvide el tapado francés, que sigue líder y no cedió nada en los Pirineos.